
La defensa de la expresidenta recurrió ante la Cámara de Casación tras el rechazo del juez Giménez Uriburu. Solicita flexibilizar el régimen de visitas y el acceso a la terraza del edificio.
A un día de que el Tribunal Oral Federal 2 ratificara su continuidad en el régimen de prisión domiciliaria por la causa Vialidad, la defensa de Cristina Kirchner presentó este jueves un recurso de apelación ante la Cámara de Casación Penal. El objetivo de la presentación es revertir las estrictas limitaciones impuestas a su detención, exigiendo el retiro de la tobillera electrónica y la flexibilización del control de visitas.
A través de los abogados Carlos Beraldi y Ary Llernovoy, la exmandataria impugnó por «arbitraria» la resolución del juez Rodrigo Giménez Uriburu, quien previamente había rechazado flexibilizar el endurecimiento del régimen que rige sobre su departamento de la calle San José al 1100.
Los tres ejes del reclamo de la defensa
La presentación judicial de la exvicepresidenta se enfoca principalmente en tres puntos clave referidos a sus condiciones de habitabilidad y vigilancia:
Uso de la tobillera electrónica: La defensa calificó la medida como de «carácter excepcional» basándose en relevamientos del Consejo de la Magistratura. Argumentan que las condiciones actuales revisten una severidad desproporcionada en comparación con otros detenidos bajo la misma modalidad y sostienen que, ante la inexistencia de riesgo de fuga, el dispositivo es innecesario.
Régimen de visitas: El entorno legal de la expresidenta cuestionó el argumento judicial que limita los ingresos bajo la premisa de preservar la tranquilidad del barrio. Afirmaron que este fundamento «carece de sustento empírico», ya que ningún vecino de la zona ha presentado quejas formales.
Acceso a espacios comunes: El recurso también solicita que se le permita acceder a la terraza del edificio, señalando que la prohibición actual carece de una explicación lógica sobre cómo afectaría la convivencia del inmueble.
Conducta «irreprochable» y el antecedente de noviembre
Los letrados hicieron hincapié en la “conducta irreprochable” demostrada por Fernández de Kirchner durante su primer año de detención. Recordaron que las restricciones se volvieron notablemente más estrictas a partir del 17 de noviembre pasado, luego de que recibiera la visita de un grupo de economistas en su domicilio.
La defensa se quejó de que el cumplimiento riguroso de todas las pautas de detención no se tradujo en ningún tipo de beneficio o flexibilización.
Apenas 24 horas antes de esta presentación, los informes trimestrales de la Dirección de Control y Asistencia de Ejecución Penal (DCAEP) y de la Dirección de Asistencia de Personas Bajo Vigilancia Electrónica (DAPVE) confirmaron el acatamiento estricto del arresto. Las auditorías constataron una «actitud de colaboración y buena predisposición» por parte de la imputada, además de validar que solo abandonó el lugar para asistir a las declaraciones del juicio de la causa «Cuadernos» en el TOF 7 y para tratamientos médicos odontológicos programados.









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